La dirección de tu empresa depende en gran medida de las decisiones que tomes.  Al día de hoy, con cierta experiencia en crear y cerrar empresas, después de observar mis propios errores y los de amigos y conocidos, éstas son las 7 malas decisiones que he evitado, no tomaría o no volvería a tomar.

Si estás empezando a emprender o aún no has cometido errores, te comparto los míos para que puedas evitarlos:

1. No re invertir en tu empresa o lo que es casi lo mismo, gastar todo el dinero de tu empresa en ti.

Todo el mundo lo dice, lo sé, pero siempre es el punto No. 1 por algo.  Es muy frecuente (me pasó), que cuando empiezas a tener éxito, quieras disfrutar inmediatamente del mismo. Te ganan pensamientos de tipo “Me lo he ganado” o “Trabajo mucho para esto” o “Mi familia lo merece”.  Créeme, si tienes la paciencia para resistirlo e inviertes en lo que tu empresa realmente necesita, tu camino al éxito será mucho más sencillo.

Mi Recomendación: Date un buen lujo una vez al mes. La idea resumida es: Si eres fan de la carne, en lugar de comer todas las noches tacos de la esquina, ve un fin de semana al mejor buffet de carnes de la ciudad y date un buen atascón. 

Mi Tip: Asígnate un salario.

2. Invertir en lo que no es importante.

Todos soñamos con tener una o varias empresas consolidadas.  En lo personal, cada vez que visitaba las oficinas de cierto cliente, me enamoraba de todo, del piso, de las paredes, de la comodidad, del trato del personal, de la ubicación, del aura y de todo lo que rodeaba aquel lugar y pensaba: yo quiero llegar a esto.  Y como todo ser humano, quería hacerlo tan pronto como sea posible.   ¿A todos nos pasa no?  Todos queremos un piso en Polanco con 10 salas de juntas y espacios súper confortables para trabajar.  Pero es súper importante priorizar.  En específico, en mi área de negocio, aunque siempre es importante el confort y la comodidad, es mucho más importante que te encuentren en los canales adecuados (San Google, directorios online, anuncios publicitarios, etc.).  Me imagino que cada giro tiene sus prioridades, dale prioridad a lo que realmente necesita tu negocio. 

Mi Recomendación: haz números REALES antes de tomar tu decisión de compra. 

Mi Tip: Asesórate de un financiero, a mediano plazo, te costará menos que tus malas decisiones de compra.

3. Tomar decisiones basado en lo que otras personas piensan de ti o hacen.

Hace poco leí un artículo en Entrepreneur cuyo texto resume perfectamente lo que quiero expresar: “Las opiniones de los demás son sólo eso: opiniones. Sin importar que tan mala persona los demás creen que eres, al final del día es sólo una perspectiva”. También he oído uno que otro coach empresarial decir: sigue el ejemplo de las personas que tienen éxito. Difiero también de esta idea. Sí te recomiendo estudiar lo que hacen las personas que tienen éxito (empresarialmente hablando), pero no intentes seguir el mismo camino. Todos tenemos cualidades que nos hacen únicos. Ellos tienen cualidades diferentes a las tuyas, su equipo de trabajo es diferente del tuyo, y probablemente incluso la sociedad en la que ellos tuvieron éxito sea muy diferente a la tuya… entonces, estudia, absorbe, analiza y sigue tu propio camino.

Mi Recomendación: Lee autobiografías de personas de tu interés, síguelos en redes, ve sus videos, lee noticias relacionadas, empápate de conocimiento que te permita tomar las mejores decisiones.

Mi Tip: Medita 10 minutos por la mañana, no sabes cómo ayuda la auto inspección y conocimiento en la toma de decisiones (justamente pon toda esa información adquirida a tu alcance para decidir tu próxima estrategia de negocio).

4. No prever bien los costos asociados a una decisión.

Los costos no son sólo económicos. Cada decisión que tomas como emprendedor involucra un costo personal, familiar, social, laboral y naturalmente, también económico. Lamento decirte que en todas las decisiones que tomes vas a sacrificar uno o varios planos de tu vida. Como emprendedor tienes mayor responsabilidad sobre tus decisiones porque generalmente el resultado de las mismas afecta a más personas.

Mi Recomendación: atrévete a decidir, equivócate (porque lo harás), y lidia con el resultado.

Mi Tip: prioriza a tu familia y a tus clientes, te sentirás más tranquilo con tu decisión.

5. Tener miedo a equivocarse.

En especial los latinos que estamos en la treintena de años fuimos educados para no tolerar el error o el fracaso. Es más, lo ocultamos y cualquier atisbo de error nos resulta intolerable. Fuimos educados y nos movemos en “los valores que te inculcó tu familia”, “las reglas que rigen esta sociedad”, “lo que piensa tu círculo de amigos y conocidos”.

Mi Recomendación: atrévete a equivocarte, cuando lo hagas ganarás 3 cosas: conocimiento (si te va bien, por ahí es el camino y si no, por ahí no es), salir de tu zona de confort (no es agradable, pero sí es necesario para crecer) y te darás cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos.

Mi Tip: rodéate de personas que se muevan fuera de la caja.

Mi Tip: prioriza a tu familia y a tus clientes, te sentirás más tranquilo con tu decisión.

6. No prepararte para competir.

Está de moda querer ser dueño de tu propia empresa y es completamente válido. Debido a la cantidad de personas que se convierten en emprendedores cada día, el mercado con el que compites es muchísimo más agresivo y aplastante que antes. La pandemia nos enseñó entre otras cosas que para competir tienes que volverte necesario. ¿Cómo lo logras? Con un elemento diferenciador. ¿Sabes qué clínicas de fisioterapia sobrevivieron a la pandemia? Las que brindan servicio a personas con discapacidades motoras.

Mi Recomendación: Si vas a salir al mercado ahora, hazlo con un elemento diferenciador en tu producto o servicio.

Mi Tip: prepárate, desvélate, conoce tu producto, analízalo, averigua qué puedes mejorar, hazlo y repite el ciclo. El esfuerzo siempre trae una recompensa.

Mi Tip: prioriza a tu familia y a tus clientes, te sentirás más tranquilo con tu decisión.

7. Asociarte con personas que aportan lo mismo que tú a tu empresa.

Está de moda querer ser dueño de tu propia empresa y es completamente válido. Debido a la cantidad de personas que se convierten en emprendedores cada día, el mercado con el que compites es muchísimo más agresivo y aplastante que antes. La pandemia nos enseñó entre otras cosas que para competir tienes que volverte necesario. ¿Cómo lo logras? Con un elemento diferenciador. ¿Sabes qué clínicas de fisioterapia sobrevivieron a la pandemia? Las que brindan servicio a personas con discapacidades motoras.

Mi Recomendación: Si vas a salir al mercado ahora, hazlo con un elemento diferenciador en tu producto o servicio.

Mi Tip: prepárate, desvélate, conoce tu producto, analízalo, averigua qué puedes mejorar, hazlo y repite el ciclo. El esfuerzo siempre trae una recompensa.

Dicen que nadie experimenta en cabeza ajena. Yo aún creo románticamente que sí podemos aprender de la experiencia de otros. Espero que la mía te sirva de algo. Mis errores me costaron, me dolieron y aprendí. He intentado hacerme de un equipo de trabajo que piense fuera de la caja y por lo pronto, creo que lo he conseguido.

Si tienes un proyecto en mente, y te podemos apoyar, date la oportunidad de conocernos, estoy seguro de que quedarás complacido con el resultado.

¡Éxito!

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